Accesorios meditación
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Descubre en Yogaes una selección de accesorios de meditación diseñados para crear un espacio de calma, concentración y bienestar. Encuentra bancos de meditación, cuencos tibetanos, crótalos, almohadas de relajación y completos sets de meditación para acompañar tu práctica diaria.
Nuestros accesorios están elaborados con materiales de calidad y pensados para favorecer una postura cómoda, la relajación profunda y una experiencia meditativa más consciente. Son ideales tanto para principiantes como para practicantes avanzados de meditación, mindfulness y yoga.

Preguntas frecuentes sobre accesorios de meditación: bancos, cuencos tibetanos y malas
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¿Qué es un banco de meditación y cuándo es mejor que un cojín?
Un pequeño banco de madera, ligeramente inclinado, sobre el que te sientas con las piernas plegadas debajo (seiza). Reparte el peso entre el asiento y las pantorrillas y libera por completo las rodillas y los tobillos, por lo que es la mejor opción para quien no puede cruzar las piernas o siente presión en las rodillas con el zafú. El banco Kioto es desmontable y el Tibet plegable, ambos fáciles de llevar a un retiro; el Zen acolchado añade comodidad para sesiones largas.
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¿Para qué sirve un cuenco tibetano?
Su sonido, rico en armónicos, se usa para abrir y cerrar la meditación, marcar el inicio de savasana en clase o, simplemente, para calmar la mente: escuchar cómo se apaga la vibración es una meditación en sí misma. En sonoterapia se apoyan sobre el cuerpo para que la vibración se transmita al tejido. Nuestro cuenco original artesanal de siete metales se toca golpeando suavemente el borde con la baqueta o frotándolo en círculo para que «cante». Elegir un cuenco es muy personal: no todos los sonidos resuenan igual en cada persona.
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¿Qué son los crótalos y la campana de meditación?
Los crótalos (tingsha) son dos pequeños platillos de bronce unidos por una tira de cuero que, al chocar, producen un tono agudo y limpio que se prolonga varios segundos. Se usan para marcar el comienzo y el final de la meditación o del kirtans), y para «limpiar» el ambiente antes de practicar. La campana Zen Zenergy cumple la misma función con un sonido claro y largo, y es la señal habitual para volver de savasana sin sobresaltos.
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¿Qué es una mala y cómo se usa?
Un collar de 108 cuentas (o un brazalete de 27) que se usa para contar repeticiones de un mantra o de la respiración (japa). Se pasa una cuenta por cada repetición con el pulgar y el dedo corazón, sin usar el índice, hasta llegar a la cuenta madre. Sirve para mantener la concentración sin contar mentalmente y, para muchos, para llevar consigo la intención de la práctica durante el día.
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¿Qué necesito para montar un rincón de meditación en casa?
Un lugar fijo y tranquilo, aunque sea un rincón del salón. Un zafú y un zafutón, o un banco, para sentarte bien; una manta para los hombros, porque al quedarte quieto la temperatura baja; y algo que marque el tiempo: un cuenco, una campana o unos crótalos. El incienso, una vela o una figura ayudan a que el cerebro asocie el espacio con la práctica. La constancia se apoya en el ritual: mismo sitio, misma hora, aunque sean cinco minutos.
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¿Con qué frecuencia y cuánto tiempo debo meditar?
Poco y todos los días es mejor que mucho una vez por semana. Empieza por cinco minutos y ve subiendo cuando te apetezca, no cuando «toque». Muchas personas notan cambios estables con diez o quince minutos diarios. Al principio la mente se irá constantemente: eso no es fracasar, es exactamente el ejercicio. Una meditación guiada, un cuenco al empezar y al terminar, y un asiento en el que no te duela nada te lo hacen mucho más fácil.















