Yoga

La palabra Yoga significa "unión". Primero unión con uno mismo, la integración de todas las capas y estratos que componen la estructura personal. Y después, la unión consciente del individuo con el universo que le rodea.

Realizar una sesión de Yoga es abrir un paréntesis dentro de la ajetreada vida cotidiana para tener la oportunidad de reconectar con nuestro cuerpo, mente y espíritu a través de posturas (asanas), ejercicios respiratorios (pranayama), relajación consciente (shavasana), prácticas de concentración (dharana) y, finalmente, meditación (dhyana).

El Yoga es el arte del equilibrio personal y la armonía espiritual siendo, a la vez, un instrumento idóneo para cuidar el cuerpo y aquietar la mente. Se obtiene así la posibilidad de llegar a un estado de paz interior y un profundo conocimiento sobre si mismo.

Para ello se necesita tanto aceptación como conocimiento y estudio de la fragmentación y análisis con los que hemos dispuesto el mundo que nos rodea, expresión del interior. Solo entonces puede fluir la conexión entre las distintas fundas desenvolviendo nuestro ser interior de una forma bella.

Preguntas frecuentes sobre el yoga y sus tipos

  • «Unión». Primero unión con uno mismo, la integración de todas las capas que componen la estructura personal; después, la unión consciente del individuo con el universo que le rodea. Una sesión de yoga es «abrir un paréntesis» en la vida cotidiana para reconectar cuerpo, mente y espíritu a través de posturas (asanas), respiración (pranayama), relajación (savasana), concentración (dharana) y meditación (dhyana).

  • En dos grandes grupos. El yoga clásico reúne los cuatro caminos tradicionales que describe el Bhagavad Gita: Raja (mental), Gñana (conocimiento), Bhakti (devoción) y Hatha (físico). El yoga contemporáneo agrupa las escuelas surgidas del Hatha yoga en los siglos XX y XXI: Iyengar, Ashtanga vinyasa, Satyananda, Kundalini, Viniyoga, Bikram, Sivananda, Anusara, Acroyoga y Yin.

  • El Hatha yoga, «un buen comienzo para principiantes» por su ritmo lento y sus posturas mantenidas. Si buscas sobre todo bajar el ritmo, el Yin yoga; si necesitas aprender las posturas con apoyos o tienes limitaciones físicas, el Iyengar; si quieres una práctica adaptada a ti, el Viniyoga, que se enseña de forma individual. El consejo de Yogaes: «al principio es conveniente probar diferentes estilos hasta dar con aquél que es más adecuado a la naturaleza del practicante».

  • No es fácil precisarlo: algunos autores le atribuyen más de 5.000 años; otros lo sitúan en el marco de los Vedas. Las primeras referencias son sellos y figuras en posturas de meditación hallados en el valle del Indo. El Rigveda y el Atharvaveda son los primeros textos que lo mencionan; los Upanishads (entre 1800 y 1500 a. C.) le dan forma definida; el Bhagavad Gita (hacia el 500 a. C.) describe las cuatro ramas principales; y Patanjali escribe los Yoga Sutras hacia el 300 a. C., que marcan la frontera entre el yoga preclásico y el clásico.

  • Los que define Patanjali en los Yoga Sutras: yama (conducta social), niyama (conducta personal), asana (postura), pranayama (regulación de la respiración), pratyahara (interiorización), dharana (concentración), dhyana (meditación) y samadhi (superconsciencia). Las asanas son solo el tercer paso.

  • Para hacerlo más accesible, la ciencia del yoga se resume en cinco principios: relajación (savasana), ejercicio (asanas), respiración (pranayama), dieta lacto-vegetariana y pensamiento concentrado (dharana), antesala de la meditación y de la supraconsciencia, «auténtico objetivo del yogui». Son los cinco puntos que estructura la escuela Sivananda.

  • El prana es la energía o fuerza vital que impregna todo el universo; la respiración es la forma más directa de absorberlo. Circula por unos canales llamados nadis (la tradición habla de 72.000; el principal es Sushumna, en el centro de la columna) y se transforma en unos centros llamados chakras, «vórtices de consciencia y energía». Los siete principales van de Muladhara, en la base de la columna, a Sahasrara, en la coronilla. Las asanas y el pranayama del Hatha yoga «fueron diseñadas para limpiar y purificar los nadis».

  • En el directorio de centros de yoga, con más de mil escuelas ordenadas por provincia, y en la agenda de eventos, con talleres, retiros y formaciones por mes y provincia. Para la práctica en casa, la tienda reúne esterillas, apoyos y libros de yoga.

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