ASANAS AVANZADAS

Media Luna
La postura del bailarín
Rueda o arco invertido
Arado con torsión
La postura sobre la cabeza
Postura del águila
Tortuga
Postura de la paloma
Bastón con cuatro apoyos
Cabeza de vaca
La garza
El puente con pierna extendida
El cuervo
Split
Postura de los ocho ángulos
El pino
Camatkarasana
Doble paloma
Eka pada koundiyanasana II
El mono
Cabeza en la rodilla en torsión
Rodillas a las orejas
Piernas separadas en balasana
Postura del cadaver - SAVASANA

Desde una posición cómoda sentado túmbate con gentileza boca arriba llegando al suelo de forma que no te dañes las columna y enraizando la zona lumbar para proteger tus vértebras. Para ello el coxis va hacia el talón mientras que las costillas se separan de la caja torácica. Con una inhalación extiende ambas piernas dejándolas sueltas.

Ahora alarga la caja torácica costilla a costilla como un telescopio armonizando de esta forma la parte frontal del pecho con la espalda (pectoral mayor con gran dorsal). Al implicar ambas áreas y relajarlas se libera el brazo de la rotación interna y se relajan a ambos lados de la cadera.

Suelta la parte posterior del cuello empujando ligeramente la barbilla hacia el suelo y la escama de la nuca hacia el coxis. Nivela los omóplatos en el suelo enraizándolos y extiende el hombro desde la clavícula para que los pulmones se llenen al máximo, deja aire en las axilas.

Pacifica los órganos de los sentidos, suaviza la raíz de la lengua, las alas nasales, canales auditivos, piel de la frente, puente nasal, mandíbula, músculos alrededor de boca y ojos. Deja que se hundan los ojos realizando movimientos lentos a uno y otro lado y mueve la parte externa del ojo hacia el oído si estos están muy tensos.

Entrégate dejando los pensamientos, sensaciones, emociones y respiración fluir como barcos que navegan en el océano, sin intentar retenerlos ni cambiarlos.

Sal de la postura de forma suave tal y como tu inconsciente te indique. Puedes rodar primero a un lado (preferiblemente derecho) y tras unas pocas respiraciones exhala y presiona los brazos al suelo para levantar el tronco llevando la cabeza arriba al final del todo.
Tiempo:
de 1 a 3 minutos.
Beneficios:
- Stress, reducción de ruidos internos, calma el cerebro y ayuda en caso de depresión leve.
- Relajación.
- Reduce dolores de cabeza, fatiga e insomnio.
- Reduce la presión sanguínea.
Contraindicaciones:
No realizar esta asana si se tienen las siguientes lesiones o dolencias;
- Lesiones de columna: Modifica la postura doblando las rodillas a la anchura de los hombros sujetándolas con una cinta o apoyándolas en un cojín, manteniendo una distancia prudente entre pies y glúteos.
- Embarazo: Mantén la cabeza elevada o túmbate de forma más cómoda (ladeada).
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