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La práctica de la meditación beneficia tanto al practicante como a los que están a su alrededor. Sus efectos positivos se reflejan en los aspectos físico, emocional, mental y espiritual.
Entre los efectos más importantes podemos enumerar:
- Reduce el consumo de oxígeno
- Disminuye la presión sanguínea
- Aumenta la resistencia eléctrica de la piel
- Ajusta el sistema límbico, mejorando la respuesta emocional
- Equilibra los sistemas nerviosos central, simpático y parasimpático
- Desciende la frecuencia de las ondas cerebrales facilitando el descanso.
- Genera equilibrio de la actividad entre los hemisferios cerebrales
- Mejora la salud y estimula los procesos autocurativos
- Genera vitalidad y aumenta las reservas de energía
- Incrementa la resistencia al “stress”
- Mejora la calidad del sueño e induce a niveles de descanso más profundos
- Regulariza el conjunto de funciones fisiológicas
- Potencia el sentido común
- Elimina bloqueos y fobias
- Proporciona claridad mental
- Desarrolla la presencia en el aquí y ahora
- Genera cualidades positivas: amor, compasión, generosidad, etc
- Proporciona seguridad y confianza en uno mismo
- Elimina hábitos de comportamiento mecánico
- Mejora el desarrollo de las actividades cotidianas y las relaciones personales
- Desarrolla el conocimiento de uno mismo, la conciencia espiritual y la conexión con el Ser.
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